Trabajar para TV3 Catalunya por primera vez

Estas fotos corresponden al rodaje de la serie «1714» de Tv3. Aqui sólo hice de figuración. Pero los vestuarios son una pasada como podeis comprobar.

Hace unos tres años aproximadamente, decidí que era el momento de ir avanzando y afrontando pequeños nuevos retos, y por tanto, el siguiente que me tocaba, era hacer el casting de archivo para TV3 Catalunya. Se trataba de prepararse un monólogo de unos dos minutos aproximadamente. Afronté este casting con muchísima ilusión y me preparé con el siguiente personaje, un cocinero que pelando y cortando una cebolla dibujaba una metáfora de su vida, representando esas “capas” que las personas tenemos y que nos alejan de nuestra esencia, de nuestra verdad, o si quieres decirlo de una manera más sencilla, las capas representan nuestros miedos, nuestras máscaras, nuestra imagen hacia el mundo exterior. Son escudos que nos ponemos las personas por miedo a ser dañados o heridos, o al menos eso es lo que yo explicaba en mi monólogo, todo ello acompañado de un acting en el que iba pelando la cebolla y luego, con la ayuda de un cuchillo le iba quitando las capas. Para la puesta en escena me ayudó mucho mi mujer Maica, la cual ya tenía muchísima experiencia como actriz y haciendo de directora en varias obras de teatro. Trabajamos el texto, los movimientos, el acting, las intenciones, etc… pero, queridos lectores, con todo ello nos estábamos alejando de la realidad sin darnos cuenta. Porqué? Vamos por partes, tenia hora de casting en los estudios de Sant Joan d’Espí y me presenté allí con una mesa de camping, unas cebollas y un cuchillo enorme y cuando llego a control de seguridad y muestro mis “enseres” la cara del vigilante y la recepcionista de total asombro. Evidentemente no me dejaron pasar ninguno de los objetos, que me vi obligado a dejar allí en la entrada, posteriormente me dirigí hacia donde me esperaban, cruzando un patio enorme lleno de escalones muy anchos. En esos momentos me sentía desarmado y vulnerable, me acababan de quitar mis “herramientas” con las que había estado ensayando tanto y por entonces y con mucha menos experiencia que ahora creí hundirme, no obstante, después de un pequeño rato de espera salió Laia Espot, que es la responsable de realizar los castings para TV3 y su actitud me serenó un poco, era muy amable y cercana. Me explicó que el casting consistía en hacer un monólogo de dos minutos con un plano medio y otro corto, esto quiere decir que te gravan aproximadamente de cintura para arriba y luego solo de hombros para arriba, más o menos. Se realizaba en una sala vacía completamente, donde había unas pocas sillas, una para mí, pues el casting lo tenía que hacer sentado y otra para Laia, que no usó. Ella me invito a que me relajara y calentará haciendo lo que creyera oportuno, por entonces aún me daba vergüenza hacer cosas que ahora veo totalmente normales, como saltar, moverse, gritar, mover la boca emitiendo sonidos, para luego vocalizar mejor, gritar para eliminar tensión, por poner algunos ejemplos, pero todo esto ni lo sabía ni me hubiese atrevido a exteriorizarlo delante de una desconocida, por inseguridad actoral, probablemente. Así que puestos al tema hice un casting “desarmado” de mi mesita y mi cebolla y como se dice entre los actores, solté texto, que es, decir un texto, pero vacío de emoción, sin vida, estaba pensando en lo que decía y no lo sentía, seguramente producto de los nervios, del estrés, de la tensión, de saber que era para un canal de televisión importante, y por encima de todo que era la primera vez y que tenía otras expectativas creadas. Con el tiempo aprendes a no crearte expectativas y a ver los castings de otro modo. Y bueno pues el resultado fue el que fue, no puedo decir ni que bueno ni malo, tan solo que nunca me llamaron, pero no por ello desistí, y al año y medio aproximadamente, creí conveniente que debía volver a realizar el casting, pues Laia ya me dijo que no me preocupara y que cuando viera conveniente, que me pusiera en contacto con ella para volver a hacer el casting. Necesité ese año y medio aproximadamente para tenerlo un poco claro, por entonces, ya había evolucionado algo como actor, había actuado en teatro en dos campañas de teatro escolar por todo el estado español, tenía más experiencia en rodajes, sobre todo de publicidad y algún cortometraje, y conocía lo que tenía que hacer en el casting de tv3 y con quien lo iba a hacer, lo cual daba mucha confianza, así que me preparé un texto en el que hablaba en castellano, continuaba en catalán y lo acababa en Inglés, y os preguntaréis, ¿porqué en estos tres idiomas? para que quien viera el casting pudiera valorar que dominaba varios idiomas, cosa que es un valor que debía dejar evidente.

El texto pertenecía a una escena que protagoniza Fernando Tejero en la película “Cinco metros cuadrados” un drama que habla de la tragedia económica de una de tantas familias estafada durante el “boom” inmobiliario y que después de invertir todos sus ahorros lo pierden todo. En esta escena el personaje muestra un enfado contenido que poco a poco va “vomitando” al ver que la que le debería dar soluciones no es más que una mandada que se interpone en la solución a su problema, al final el personaje pierde los nervios y acaba rompiendo el teléfono de la vendedora contra el suelo. Os recomiendo la película, está muy bien, tanto Fernando Tejero como Malena Alterio están fenomenales. Bueno el caso es que esta vez Laia Espot me dijo después de hacer el casting – Molt millor que l’ultima vegada. Lo cual me alegró mucho por dos motivos, primero porque se acordaba de mí, o se había visionado mi anterior casting, lo cual dice mucho en su favor y segundo porque me reafirmaba que había evolucionado como actor. Biennnnnnn¡. A las pocas semanas me llamaron para preguntarme si quería hacer una colaboración para una miniserie llamada 1714 y que servía para celebrar el tricentenario de la “Diada de Catalunya”. Me comentó Laia que tan solo se trataba de una figuración, que la remuneración era poca cosa, pero que había pensado en mí ya que el rodaje era en Vilanova, en el Museu del ferrocarril y que al vivir allí no tendría gastos, sin dudarlo le dije que sí. En cuanto al rodaje, tengo que decir que fue divertido, nos vistieron a todos con ropa de la época y ambientaron uno de los hangares muy bien. Además conocí un poco mejor a Carlos Noriega, actor que ya ha salido en la película Tres bodas de más, haciendo de camarero, y tuve la ocasión de charlar de muchos temas profesionales y fue donde me habló bastante de Silberstudio, a las pocas semanas comencé mi entrenamiento actoral.

Pasados dos meses de este rodaje, me volvieron a llamar, esta vez para protagonizar una escena de una serie catalana llamada “La Riera” serie de máxima audiencia en Catalunya, pensé que sería para algo parecido a lo de 1714 en Vilanova pero a los pocos días me enviaron un texto, y aquí ya me puse a dar brincos y palmas, porque tenía lo que para mí era bastante texto y un trabajo como actor en televisión. Me lo tomé muy en serio, Pablo Silberschmidt me ayudó en el desarrollo del personaje, y el día del rodaje tuve la suerte de coincidir con una persona que a parte de ser un excepcional actor es una maravillosa persona con la que ya había coincidido en el rodaje de un episodio piloto de humor, llamado Decúbito Supino. Hablo de Tony Corvillo que en la serie de la 5º temporada hacía de Simó, un matón contratado por Teo, uno de los protagonistas de la serie interpretado por Miquel Sitjar. El caso es que rodar con Tony hizo que me relajara y que me hiciera sentir algo mas tranquilo.

Lo que más me sorprendió fue ver que apenas se ensayaba la escena, que iban como se suele decir a “piñón” y que lo hicieras bien, mal o regular iban a darla por buena como mucho a la segunda o tercera toma. He de reconocer que estaba muy nervioso, que me trabé en algún momento, pero bueno, como el personaje ya daba esa sensación de nervios, podía quedar hasta natural. Antes de que me diera cuenta, la escena ya había acabado, Simó le había dado una paliza a Jaume Tellez, mi personaje, y me volvía al set para cambiarnos y “pa casita”, bueno eso yo, Tony Corvillo y Miquel Sitjar se iban a rodar otra escena para otro episodio, para mí fue eso y ya está, ya había cumplido, mis minutos de gloria en televisión saldrían al cabo de un mes.

En la escena podéis ver que el traje me viene grande. La conversación telefónica es real, y es “insitu” tal cual con Tony. La paliza, es decir, los rodillazos en el estomago los ensayamos unas cuantas veces para evitar daños reales. Una anécdota curiosa fue que en uno de los ensayos yo tenia el móvil en la mano y con el movimiento, el móvil salio por los aires y se destrozó la pantalla, creo que era un Samsung, pero bueno, a pesar de la crisis, “la casa es grande” eso dicen no?. En cuanto al ensayo del texto, lo hicimos durante el trayecto desde el set hasta la localización, es decir unos cinco minutos, repasamos el texto muy rápido. Después de este escena se aprovechaba otra localización que estaba al lado, una discoteca, para rodar una escena de otro episodio. Aquí tenéis el resultado de ese mi primer episodio de los cuatro que gravé, cada uno con sus anécdotas y detalles que ya os iré contando.

Deja un comentario